Adiós muñeca (de algun lado me robé este título, pero no me acuerdo de donde...)
Ella escondío sus lágrimas mirando por la venta como caían las gotas de lluvia afuera del carro. Lo cierto era que si hubiera tenido a donde huir ella lo hubiera hecho sin titubear ni un solo instante, pero no tenía, por lo que se quedó sentada, desnuda, mirando por la ventana, esperando que pasara algo, lo que sea. Como dijo alguna vez mi buen amigo D, la insertidumbre es la peor tortura, por lo que decidí no hacer nada, simplemente me quedé sentado, mirando fijamente la hora en el reloj del tablero como si estuviera sumido en mis pensamientos. Pasaron los minutos, uno a uno hasta que se consumo una hora entera y los dos permanecimos sentados sin hablarnos, ella mirando por fuera de la venta, yo el reloj. Podía oir como su respiración se entrecortaba de cuando en cuando, con esos suspiros profundos que dan los que han llorado por un buen rato. A ratos se tranquilizaba, otros volvía a llorar silenciosamente.
Comenzó a atardecer y yo ya estaba aburrido de tanta espera. Me di vuelta y le cogí del cuello violentamente, bese su boca, pude sentir mi lengua penetrar, sentí sus dientes, su lengua, su paladar. Ella comenzó a poner resistencia pero poco a poco comenzó a seder hasta que finalmente su unió al juego. Nos quedamos besándonos por un buen rato. Podía sentir cada centimentro de su cuello, de nuevo volví a sentir amor por ella. Cogió mi otra mano y la puso inmediatamente entre sus piernas, estaba exitada. Se subió y se sento sobre mis piernas, violentamente me sacó los pantalones revelando mi pronunciada erección. Comenzó a besarme mientras sostenía mi verga con su mano derecha, poco a poco fue bajando hasta llegar a mi ingle. Paso su lengua varias veces y luego se la metió a la boca, comenzó a mamármela cada vez más fuerte y rápido. Me mirada desde alla abajo, sonriéndome con sus ojos todavía rojos de tanto llorar. Yo no entendía nada. Ella estaba feliz ahora, yo me sentí enamorado de ella de nuevo, pero todo esto se sentía tan incorrecto...
Finalmente le penetré mirando fijamente a los ojos. Comenzamos a movernos cada vez más violentamente al unísono. Poco a poco las ventanas de carro se fueron empañando y mis gotas de sudor caían sobre su cara y sus senos. Nuevamente me aferré a su cuello, cada vez apretándolo más y más fuerte hasta poder sentir el palpitar de su pulso. Seguí apretando más y más, ella seguía feliz, me sonrió y me dijo adiós y yo solo seguí apretando hasta que todo estuvo quieto. Calma. Adiós muñeca.
6 Comments:
conque confesiones Big Brother eh?
Parte realidad, parte ficción, como siempre Martinolly, ve tu a saber que es verdad y que es mentira, eso se lo dejo a tu deducción..Sherlock.
A Raymond Chandler le robaste el titulo.
Saludos.
No estoy tan seguro. Haciendo memoria me acuerdo que leí en una porno, no me acuerdo cual, solo me acuerdo que fue en Madrid el verano del 2002.
Sin pecardo concebido q buena tu llamada el otro día. Espero oir de ti más seguido.
Un abrazo
GC
Que fino eres hermano. Si te leo entre lineas, a lo mejor te entra virus de la cosa que podria salir, o no querido amiguito....?
Publicar un comentario
<< Home